Veámoslo de otra forma: ¿son nuestros datos susceptibles
de ser robados? La respuesta es muy sencilla. Si un casino online
es seguro, harán todo lo posible porque lo sepamos. Al fin
y al cabo, es un ventaja que ofrecen a sus usuarios, y les gustará
publicitarla. En cualquier caso, debemos buscar páginas que
presenten la denominada tecnología de encriptado segura,
por ejemplo, el encriptado digital SSL de 128 bits. Esto significa
que todas las transacciones financieras se realizan mediante tecnología
punta, la cual impide a los piratas (a través de virus, troyanos,
etc) hacerse con nuestros datos mientras jugamos.
Transacciones
con encriptado
El método de las transacciones con información encriptada
es utilizado también por las instituciones bancarias y empresas
de tarjetas de crédito más importantes del mundo.
Si nos sentimos seguros utilizando cajeros automáticos o
comprando a través de Internet, no deberíamos tener
mayores miedos para los casinos online. La mayoría de éstos
tienen una función de historial de cuentas, con la que podremos
comprobar todas las transacciones financieras que hayamos realizado
en la página. En caso de tener alguna duda e, incluso, algún
tipo de conflicto, ahí podremos consultar toda la información
sobre nuestros movimientos en ese casino. Un encriptado digital
de 128 bits es más que suficiente, y es el que se usa en
la mayoría de los sitios, aunque algunos utilizan un encriptado
digital aún más potente que el de 128 bits.
¿Quién
se esconde tras el logo reluciente?
De todas formas, no es suficiente con que nuestros datos se hayan
transferido de forma segura al casino online. Una vez que los datos
más delicados están en poder del casino, ¿cómo
sabemos que no se van a vender o utilizar mal? Para ello existen
algunas guías para poder diferenciar a los casinos fiables
de los que no lo son, y así asegurarnos de que no se trata
de ningún negocio sospechoso. Estos son los tres requisitos
con los que cumplirán todos los casinos online seguros:
1. Licencias: el casino debe tener una licencia
de una jurisdicción específica. Esto significa que
una jurisdicción local (la española, por ejemplo)
ha emitido una licencia oficial para el casino, y puede controlarlo
legalmente. Si un casino no tiene una licencia de este tipo, no
debemos jugar en él, seguramente se trate de uno ilegal.
2. Software
de confianza: debemos comprobar si el casino online utiliza
software de un proveedor conocido. A un casino sin una licencia
de las que acabamos de hablar no se le permitirá utilizar
software de ninguno de los proveedores de software más conocidos.
Los proveedores de software más importantes son: PlayTech,
Water Logic, Cryptologic, MicroGaming, Odds-On, RTG, Boss Media
y iGlobal Media.
3. Ganancias certificadas: las páginas de
casinos publican a menudo un informe sobre qué parte de sus
ingresos devuelven a los jugadores en forma de ganancias. La mayoría
de los casinos muestran informes de los últimos meses. Para
asegurarse de que los informes son fiables, lo mejor será
comprobar que los haya realizado una firma contable independiente,
como PriceWaterhouseCoopers.
Volver a pagina principal