Aunque un casino no tenga malas intenciones, es lógico que
en determinado momento la ruleta se ladee por defectos físicos
en su soporte y, entonces, salgan ciertos números con más
frecuencia que otros. También cada croupier tiene una manera
especial de lanzar la bola, lo que suele incidir en la frecuencia
de ciertos números.
Así, se llama “croupier cargado” a aquel que
suele, quizá de manera inconsciente, arroja la bola de tal
manera que favorezca a los números de determinado sector
de la ruleta.
Por lo tanto, el jugador debe ir a una mesa de juego y dedicarse
exclusivamente a tomar nota de cada número que va saliendo
para su posterior análisis. Es necesario que anote el resultado
de, al menos, 50 jugadas, y también cuando se produce un
cambio en el croupier que lanza la bola. Entonces no tiene más
que limitarse a apostar por el sector al cual está cargado
el croupier o la ruleta, cuidando de apostar siempre el mismo monto
y estar atento a los cambios de croupier.
También es aconsejable que después de ganar una
cantidad prudente se retire o, al menos, cambie de mesa de juego.
Para determinar si la ruleta o el croupier están cargados
o no, basta con dividir imaginariamente la ruleta en dos partes
iguales y ver a cual de las dos mitades pertenecen la mayoría
de los resultados.
Por otro lado, una diferencia significativa equivale a decir que
de las 50 jugadas, 35 jugadas o más soltaron números
pertenecientes a un sector de la ruleta y el resto a otro. Por supuesto
que si 27 jugadas pertenecen a un sector y 23 jugadas al otro, no
constituyen una diferencia significativa y esa diferencia más
bien puede que sí se deba al azar.
Sucederá que en algunas jugadas perderá, pero éstas
serán en menor cantidad que las jugadas ganadoras.
Por lo que es aconsejable no doblar los montos de las apuestas
para recuperar lo perdido, sino más bien esperar las siguientes
jugadas ganadoras con el mismo monto de la apuesta.
En algunos países, como en el caso de España, las
ruletas han sido modificadas de tal modo que los casilleros de los
números sean de metal, lo que causa que las bolas salten
mucho hasta descansar en su posición definitiva. Con esta
medida se trata de neutralizar los efectos de las técnicas
estadísticas para determinar si la ruleta o el croupier están
cargados.